De Yábir que dijo sobre la historia de Ansári (un habitante de la Medina cuando llegó el Mensajero de Allah ﷺ) que fue golpeado por una flecha cuando estaba rezando:
“Cuando el compañero emigrado de La Meca vio la sangre de Ansári, exclamó:
“¡Glorificado sea Dios! ¿Por qué no me avisaste cuando disparó esa flecha en primer lugar?”.
Él respondió: “Estaba en medio de la recitación de un capítulo y no quise interrumpirlo”.
Al Albáni clasificó este hadiz como aceptado.
عن جابر رضي الله عنهما قال في قصة الأنصاري الذي رمي بسهم وهو في صلاته -:
لما رأى المهاجري ما بالأنصاري من الدم ، قال : سبحان الله ألا أنبهتني أول ما رمى .
قال : كنت في سورة أقرؤها فلم أحب أن أقطعها
حسنه الألبانى.